En la práctica se realizan manipulaciones, no agresivas y armoniosas, utilizando manos, dedos y codos para realinear cualquier desplazamiento vertebral tanto a nivel cervical, lumbar, dorsal o sacro. Se busca ampliar y separar los espacios comprimidos o pinzados entre cada vértebra para mejorar tanto la circulación como así también la normal conducción de los nervios emergentes. Se consigue flexibilidad, alivio del dolor, recuperación de la postura erecta y tonicidad muscular.